Logo Lalala News
 
Martes 13 de Noviembre de 2018 12:46
 
 
 
 
BARCELONA
 

Trepando con los ojos al sueño de Gaudí

 
2016 - dic - 07
|
Diarios de viajero
|
 

La locura interminable de Antoni Gaudí y un paseo inesperado.

Por Lola Cajal, desde Barcelona, España.

 
 
 
 
 

Vivir a pocas cuadras de la iglesia más famosa del mundo, no es cosa fácil: el tránsito es caótico, los turistas de todos los colores van sin rumbo y con los ojos pegados a Google maps, las veredas rebosan apestadas de palos selfies que se multiplican como paraguas en días de lluvia. Las filas a los costados de los ingresos son largas colas de dragón que se mueven de un lado para el otro, dejando completamente enredado el paso para los que no han llegado a comprar el ticket del día. 

Los puestos de venta de recuerdos se mezclan unos con otros y, a pesar de los precios inauditos, día a día son parte de este paisaje adictivo. Llaveritos, adornos, gorras, banderas, banderines, mini iglesias, aros, collares y refrescos de todo tipo, se apostan desde el amanecer hasta que baja el sol.

El color más flúor se lo llevan las camisetas del personal de la Guardia Civil que custodia la zona y multiplica sus esfuerzos y woki talkies los fines de semana. 

Pues bien, el día llegó y fui parte de la cola de dragón, formé parte del grupo de los de las selfies y también del sector que lleva la boca abierta y queda inmóvil mirando hacia el techo, las paredes y los millones de detalles que te abrazan incluso antes de traspasar las puertas de la Sagrada Familia

Luego de la fila eterna llegó el control: mostrar el ticket de ingreso a través del celular, decir buenas tardes y comenzar a caminar. Dos o tres pasos hacia adelante y ¡pum! Metros y metros de arte sobre mis narices. Arquitectura gaudiana 100%, un cristo gigante crucificado y sufriente, la historia católica en su máximo esplendor, pensada y traducida por la pasión de quien condujo un proyecto inacabable que comenzó allá por 1886 y, se estima, finalizará dentro de 20 años. 

Sin dudas, Barcelona es Gaudí o viceversa. Sin embargo, este emblema que se sitúa en el centro de la ciudad, va aún más allá: es arte estético, historia, enigma y futurismo. Desde los pisos, hasta la cúpula. Pensado milimétricamente, intervenido y traducido, el templo llamado Sagrada Familia es el proyecto que ilustra no sólo los pasos de Cristo, sino que reivindica una imaginativa explosión de vida. 

 
 

.Septiembre. 2016.

Barcelona, España.

Texto y fotos: Lola Cajal