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Domingo 19 de Noviembre de 2017 18:15
 
 
 
 
 

Nadie dijo que era fácil

 
2017 - mar - 21
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Psicología
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Por Licenciada Lucía Príncipi.

 
 
 
 

Es algo hermoso y nos cambia la vida, nos enseña a compartir y a respetar. Es algo que elegimos: con quién, dónde y cuándo. Por momentos, no resulta difícil llevarla adelante, es sólo un poco de esfuerzo y ganas de las dos partes. A pesar de que a veces nos puede llevar a peleas, discusiones, broncas; la verdad es que lo podemos hacer con amigos, familiares, pareja y ¡hasta con desconocidos!

En el artículo de hoy, hablaremos de... la CONVIVENCIA.

Seguramente, gran parte de tu vida has convivido o conviviste con alguien: de pequeñx con tu familia, luego tal vez con algún amigx y posiblemente, en algún momento, con una pareja. En todo tipo de relación (de negocios, de amistad, de pareja, de familia), se generan contratos implícitos y explícitos. Muchas veces lo implícito suele darse entre nuestras personas más cercanas ya que se dan por hecho algunas cosas.

A su vez eso que no se dice pero que está, a veces puede llevarnos a confusiones y desacuerdos con quienes tenemos más confianza. Uno siempre supone que el otro valora las cosas de la misma manera que uno mismo, y no siempre es así.

Ejemplos:

-Juan siempre es el que saca la basura y hace tres días que no la saca. ¿Esto fue acordado? ¿O como Juan se encargó por un tiempo de esa tarea yo dí por obvio que él era el encargado de sacar la basura?

-Melina siempre espera a que llegue yo a casa para preguntar qué quiero comer. No me aguanto que haga eso. ¿Fue algo hablado?

-José todas las mañanas viene con un mate y se me pone a hablar. Odio que hablen a la mañana, me irrita. Le pongo mi peor cara, le contesto con lo justo y él sigue hablando... ¿Le dije a José que por favor no me hablara a la mañana porque me irrita o supongo que él tiene que adivinar por mis gestos y actitudes?

 

Siempre hay situaciones que nos pueden llevar a tener desacuerdos, a discutir por cosas que tienen solución.

Para evitar estos roces comunes en todo tipo de convivencia y poder vivir de manera más tranquila, te propongo que con la persona con la que convivas establezcas un contrato por escrito y lo pegues en algún lugar de la casa dónde se vea. Este tipo de tareas se suele dar en sesiones de Terapia Breve Estratégica.

 

A su vez, el diálogo y la comunicación constante te van a ayudar a arreglar desacuerdos al momento y no esperar a que por cualquier pequeña la pelea se haga mayor.

 

Evitá dar por sentado que:

-Tus valores son los mismos que la persona que convive con vos.

-Tú manera de entender las cosas es igual a las de la persona que convive con vos.

-El otro tiene que entender tu malhumor.

 

Acordate que aunque no querramos, siempre estamos comunicando.

Lucía Príncipi

Licenciada en Psicología

Blog: http://luprincipi.wixsite.com/yoando

luprincipi@hotmail.com