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Lunes 11 de Diciembre de 2017 04:39
 
 
 
 
 

Productos engañosos: aprendé a leer la "letra chica" de las etiquetas

 
2017 - ago - 07
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Nutrición
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Licenciada en Nutrición Sarina Yagueddú Ginesta.

 
 
 
 

Al querer comprar un alimento, es común encontrarnos con palabras que nos confunden, como light, reducido en, 0%, fuente de... Por eso, resulta fundamental conocer los productos que consumimos.

Las etiquetas nutricionales son bastante confusas para el consumidor promedio. Por eso, con frecuencia, las personas se acercan al consultorio para aprender a reconocer, mirando los rótulos, si un producto es bueno o no.

Un alimento será "bajo en grasas" si tiene menos de 3 gramos de grasas totales cada 100 gramos de producto, o será "cero en grasas trans" si tiene menos del 5% en el total de las grasas del producto.

Ahora bien, cuando el adjetivo es usado de manera comparativa significa que dicha condición es respecto de otro alimento de iguales características. En estos casos, un caldo de verduras "reducido en sodio" quiere decir que tiene menos sodio que el mismo caldo en su versión original. No necesariamente quiere decir que tenga poca sal.

En este sentido, la lectura de la letra chica (siempre que se pueda, ya que es otro de los problemas de las etiquetas) resulta fundamental para analizar si se trata de uno u otro caso.

Tenemos que prestar atención al tamaño de la porción a la que hace referencia el envase. Por ejemplo, en el caso de galletitas, si el paquete considera que 3 unidades es la porción estándar, y nosotros nos vamos a comer por lo menos 6, habrá que multiplicar por 2 el aporte de todos los nutrientes.

Algunos expertos sugieren considerar que un producto es bueno si tiene menos de 5% del aporte diario recomendado de calorías, sodio, grasas totales, grasas saturadas y trans; y más del 20% del aporte diario recomendado de fibra, calcio, hierro, vitaminas y grasas mono y poliinsaturadas.

Por supuesto, todos los alimentos son buenos dependiendo de quién y cómo se los consuma. Hay que tener en cuenta las diferentes condiciones y requerimientos de las personas. Los planes alimentarios o “dietas” no son los mismos para todo el mundo, no se pueden sacar de una revista, ni fotocopiar el de una amiga, debemos consultar con un experto.

 
 

Lic. Sarina Yagueddú Ginesta

Nutricionista

MP 3.866