Logo Lalala News
 
Miércoles 22 de Enero de 2020 14:11
 
 
 
 
Resaca Política
 

ARGENTINA: PARAISO PARA PRIVILEGIADOS

 
2019 - dic - 23
|
Noticias
|
 
 
 
 
 

El contexto de la política en nuestro país es una constante metamorfosis de una decadente degradación ética y moral, donde siempre hay una gran franja mayoritaria que pagará los privilegios de algunos inescrupulosos sectores de poder.

Esta conceptualización atraviesa, lamentablemente, a cualquier partido que gobierne y a cualquier presidente que se siente en la cima de las decisiones. Hoy vivimos un contexto de crisis innegable, devenido por una serie precuelas inescrupulosas sobre quienes debieran garantizar la paz, el bienestar y el confort social de todos los ciudadanos que buscamos un crecimiento interno, priorizando los derechos de nuestro bolsillo para asegurar una salud conjunta de todo lo que nos compone como seres.

Es inminente la política de ajuste actual. El nuevo presidente Fernández basa sus decisiones en las premisas que identifican el partido que representa, destacando la intención de obtener nuevas ganancias desde los ingresos de aquellos que "más tienen", para repartirlo en quienes hoy sufren la desazón y angustia frecuente cuando ven sus alacenas vacías.

Es una decisión lógica, siguiendo la brújula política de sus colores y su doctrina. También es lógica porque hay gente que hoy la pasa abruptamente mal por la derecha que profundizó el dolor en cada argentino durante los últimos cuatro años, cuando se quitó presión a quienes "más tienen" para que tengan un poco más (principal ejemplo la quita de retenciones a las mineras).

No obstante, al atinado conjunto de establecidas decisiones trasladadas a las cámaras para asegurar el crecimiento económico del Estado bajo la promesa de repartirlo entre los grupos sociales "más agobiados" las cosas seguirán igual. Las bases siguen siendo eludidas, y la inequidad nunca va a ser un plan porque quienes proyectan, deciden y ejecutan nunca lo hacen con una perspectiva de intromisión.

Cuando oímos que los mayores ingresos parecen un buen plan, sobre todo en este escenario. Pero cuando profundizamos el análisis y vemos que nuestros diputados, senadores, jueces, fiscales, políticos, gremialistas, piqueteros, etc., gozan de una gran salud privilegiada por sus onerosas cuentas llegamos a la conclusión de que nuevamente nos proponen una pantalla vacía y ajustada para la clase media, solventando mediante la tributación mensual la crisis de nuestros adoloridos pobres y sosteniendo la situación financiera de nuestros jerarquizados millonarios de la política.

Es injusto. Siempre lo fue y, lamentablemente, quizá siempre lo sea. Miembros de la justicia administran el país, son socios directos de los políticos y está respaldado en sobradas situaciones, por eso sus beneficios como, por ejemplo, el pago de ganancias por ingresos para todos ellos independientemente a su antigüedad, nunca serán un buen plan.

Nuestros camaristas, diputados y senadores, aumentan sus sueldos - "dieta" - por leyes que ellos mismos impulsan, basadas en la nada misma que sus propios intereses. Nunca se lo rebajarán por ese mismo método, muchos menos cambiarán los privilegiados fueros que los blindan judicialmente para no ser juzgados durante el tiempo que ejerzan el cargo, salvo consenso interno de ellos mismos. Sintéticamente, tienen el poder.

Viralizados en exceso, por suerte, están hoy los números que cobran cada sector del poder, pero aún muchos siguen defendiendo esa estructura de privilegio, alimentando el ego de cada perteneciente para justificar esta metodología que agobia, indigna y enoja el alma de cada argentino trabajador y esperanzando de un progreso honesto.

Hoy la grieta debería unirnos. No importa quien hable, ni en representación de quién, pero necesitamos que alguien levante la voz para terminar con la fiesta de unos pocos a costillas de algunos de nosotros. Esto no da para más, o nos privilegiamos todos o nos regimos por la misma vara.

Ejecutar mano dura es un término despectivo, pero podemos ponderarlo al decir que la mano dura sea rigor para evaluarnos a todos de la misma manera, dando el esfuerzo y los aportes necesarios para el crecimiento del país, construyendo una unidad firme para destituir a quienes pinchan las gomas de este gastado auto que algunos se jactan de llamar Nación para después cagarse de risa con actitudes indignas.

La Argentina necesita cambios, sin aludir al slogan del Macrismo. Cambios reales, que establezcan normas implícitas en cada ciudadano para volver a tener salud moral, ética y honesta.

Javier Frangioli | @JaviFrangioli - Periodista -