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Martes 16 de Enero de 2018 16:31
 
 
 
 
 

Se puede ver sin oír

 
2016 - jul - 13
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Fondo de Cava
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Por Fabio Masdeu, de Cava Club.

 
 
 
 
 

Se puede ver sin oír, tapándose las orejas, pero no se puede “probar” sin olor y sin tacto.

El numero de sabores es infinito ya que todo cuerpo soluble tiene un sabor especial que no se parece exactamente a ningún otro. Hizo falta mucho tiempo para aclarar esta complejidad.

El hombre siempre ha buscado analizar sus sensaciones para poder describirlas y comunicarlas. Ya Aristóteles oponía lo dulce y lo untuoso, a lo salado.

Luego de mucho tiempo, filósofos, químicos, botánicos y otros estudiosos pudieron, a principios de los 1900, definir los 4 sabores elementales, como patrones de nuestras medidas gustativas (dulce, ácido, salado y amargo).

Hoy, éste esquema sigue en pie pero se ha vuelto mucho más complejo y afinado por razones obvias. No se puede simplificar todo el espectro de sabores en solo 4 categorías. Fue afinado para demostrar una percepción más detallada de un conjunto de sabores que constituyen un todo. Muy similar a la visión de colores repartida según un arco iris, sin discontinuidad aparente pero admitiendo colores base (rojo, amarillo) con sus intermedios (como el naranja).

La percepción de los sabores en el vino se debe a los productos que lo componen (sacarosa, sodio, ácidos tartáricos o cítricos).

Cuando se cata un vino, estos sabores elementales no se perciben al mismo tiempo. Se dice que los tiempos de reacción o excitación son diferentes según los gustos; en la boca, evolucionan en forma diferente.

El sabor dulce se percibe de forma inmediata una vez en contacto con la lengua pero, luego de segundos, progresivamente desaparece. Los sabores ácidos y salados se perciben también rápidamente, pero tienen mayor persistencia. En cuanto al gusto amargo es lento en su desarrollo, pero aumenta y se mantiene más tiempo en la boca.

Al momento de catar un vino, es importante conocer estos hechos porque explican los sabores que sucesivamente aparecen.

En una cata, los primeros sabores pueden ser dulces y agradables, y posteriormente quedar desplazados por una dureza ácida o un excesivo amargor.

El vino, evoluciona y nuestro paladar se va adaptando al alcohol, a los taninos y a las sustancias solubles que este posee.

Recomendación Cava Club

Humberto Canale Espumante Rosado Dulce

Composición: Blend 52 % Semillón, 36 % Chardonnay, 12 % Pinot Noir.

De suave color rosado brillante con tintes violáceos, con intensas notas frutales y predominio de frutos rojos como ciruelas y frambuesas. El equilibro entre su dulzura y su tenor de acidez le da la frescura necesaria y lo hace atractivo para consumir en cualquier momento.

Maridaje: Ideal como aperitivo o para acompañar postres, quesos azules, frutas y masas secas. Temperatura de servicio: 4-6 °C.

Podés conseguirlo, haciendo click ACÁ.