Logo Lalala News
 
Martes 16 de Enero de 2018 16:29
 
 
 
 
 

La copa: su creación e importancia

 
2016 - ago - 11
|
Fondo de Cava
|
 

Por Fabio Masdeu, de Cava Club.

 
 
 
 

La copa, es a la vez cepo y expositor. Retiene al vino y lo ofrece.

Antes de la existencia del cristal no se podía catar en absoluto ya que, el pote, la patera, las copas de madera y los vasos de estaño escondían su contenido y solo servían para tragar. Un cambio necesario también fue la sustitución de los cántaros o ánforas, por las botellas.

Se dice en el viejo mundo que el vino siempre ha necesitado del cristal para conservarlo y para beberlo,  por esto los grandes vinos no fueron descubiertos hasta finales del XVII tras la moderna fabricación de copas más adecuadas.

La copa para beber data del siglo XVII, y la botella tal como la conocemos hoy, mediados del siglo XVII.

A mediados de los 1700, las familias más pudientes bebían en copas de cristal de Bohemia y de Venecia, en las casa burguesas y en las buenas posadas, en tazas de porcelana, arcilla o estaño; en las tabernas, se utilizaban los cubiletes de madera.

El cristal fue descubierto en Inglaterra y fabricado en Francia, más precisamente en Baccarat, a partir de 1820.

Nada realza más la nobleza de un buen vino o coñac que la nitidez y la pureza de un fino cristal. La copa es la herramienta que permite a nuestros sentidos actuar en las mejores condiciones, respetando las exigencias de la vista, de la nariz y de la boca. La naturaleza de la copa, su forma, y su volumen, influyen enormemente en nuestras sensaciones así como el modo de servirlo.

Dicho esto, debemos tener en cuenta la situación y el producto a beber. Si la idea es beber y compartir un momento, el vino de todos los días es genial en cualquier vaso. No hay nada mejor que disfrutar de un asado con los amigos tomando vino en vaso de vidrio o metal. Lo importante es el entorno y la compañía.

Pero hay vinos de cierta calidad que no pueden expresar sus cualidades en cualquier recipiente; necesita una copa con pie, de cristal fino, transparente, no coloreado, con paredes lisas, sin tallas. La copa se tiene que olvidar para dejar el protagonismo al vino. Las mejores copas son las que generan la ilusión de que el vino levita sobre el mantel.  No debemos poner grandes vinos en copas pequeñas.

Pero esto no se trata de cantidades sino de saber saborear y del placer que eso nos causa. Una buena copa tiene el volumen de un cuarto de litro.

El borde debe ser fino, la impresión de grosor influye sobre lo que se bebe, y en esto cada producto es diferente.

Para la cerveza por ejemplo, las jarras gruesas son mucho mejor; la taza de loza para el café con leche de la mañana y la taza de porcelana fina para el expresso.

Recomendación Cava Club

Bodega Humberto Canale, Patagonia

Old Vineyard Malbec

Brillante color rojo violáceo, de profundidad e intensidad típicas de la variedad. Aromas de ciruelas frescas, notas especiadas que se combinan con presencia de vainilla y tostado aportados por su crianza en barrica. En boca es un vino que se destaca el volumen, estructurado y equilibrado de sabor pleno, con una gran persistencia.

Maridaje: carnes rojas asadas a las brasas, quesos Brie o de cabra, pescados de sabores intensos acompañados de salsas especiadas.