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Martes 26 de Septiembre de 2017 11:27
 
 
 
 
 

¿Entrenamos?

 
2014 - nov - 11
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Coaching
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Crear nuestro mundo de la manera que queremos y deseamos es posible. Paso a paso, conociéndonos, aceptándonos, respetándonos y amándonos a nosotros mismos primero. Siendo nosotros el cambio que queremos ver afuera. ¿Entrenamos?

 
 
 
 

Quiero compartir contigo un ejercicio poderoso para gestionar nuestras emociones.

 

Te invito a que todas las noches que puedas, antes de dormir tomes un suceso del día que te haya molestado, disgustado, generado mal estar. Puede ser no haber conseguido estacionamiento y tener que dar varias vueltas, haber extraviado las llaves del auto y llegar tarde a una reunión, o algo similar. Tomar este suceso y observarlo desde la distancia. Crear una pantalla en tu mente y verte haciendo eso, como si fuera una película en un cine. Verte gesticular, ver tu cara como respuesta, tu interacción con otros en una película muda, solo registrar las imágenes. Puede llevarte 2 o 3 minutos. Luego respiras profundamente, sueltas el aire con ganas, dejando que se lleve consigo la imagen, respiras profundamente dos veces mas y recuerdas un suceso o situación donde hayas experimentado un bienestar, un hecho disfrutable, puede ser un abrazo que duro mas segundos y te reconfortó, una llamada que generó alegría, encontrar estacionamiento frente al lugar donde ibas con el tiempo justo, el encuentro con alguien que fue amable y atento contigo. Una situación diaria que te generó bienestar. Te invito a que la vivas nuevamente, que seas esa misma persona en este momento, protagonista de lo vivido, que veas desde tus ojos, que sientas el momento, que escuches los sonidos, que sientas desde tu centro eso que estas viendo, experimentando y escuchando. Esto puede llevarte unos minutos. Luego cierras el ejercicio con gratitud hacia ti mismo/a por la experiencia.

 

Lo que estamos creando en nuestro cerebro con este ejercicio es disociarnos de la emoción que nos afecta y genera malestar y asociarnos a la que nos produce bienestar. Observemos que no busca evitar la tristeza natural de nuestro ser, sino el efecto de desgaste del enojo, la bronca, la impaciencia y la intolerancia. Y generar un vínculo amoroso con nosotros mismos al involucrarnos en la gratitud, la fluidez, la atención, la alegría y el bienestar.

 

Al hacerlo durante un tiempo, un mes por ejemplo, comenzaremos a crear en nuestro cerebro conexiones nuevas, caminos diferentes y luego ante hechos similares generar energías que nos beneficien a nosotros, a los otros con quienes nos relacionamos y al contexto donde lo hacemos. Entonces puede que no encontremos estacionamiento y demos un par de vueltas, sin embargo llegaremos a destino sin el efecto de la bronca o la ansiedad que antes nos provocaba, tomaremos distancia de esa energía. Y cuando recibamos un abrazo, una mirada, una buena noticia, un hecho bienvenido potenciaremos esa energía para disfrutarlo y compartir nuestra vibración. ¡Feliz experiencia!